Siempre se ha hablado de dualidad de cada persona, su lado bueno y su lado malo; siempre en constante pelea, siempre intentando ganarse terreno el uno al otro.
Esa lucha constante es la que mantengo todos los días conmigo misma; ¿por qué ser bueno, si con ello solo consigues que los demás te humillen?; ¿por qué hacer lo correcto, si los otros van por caminos sinuosos, tendiendo trampas y todo les sale bien?...
A veces me gustaría dejar vencer mi lado malo, mis pensamientos y deseos más ocultos, para experimentar, por una vez, cómo sería ser libre, sin ataduras morales, sin conciencia, solo instinto; en fin si es verdad que "te sienta tan bien todo lo que hace mal" como dice en una de sus últimas canciones una artista muy conocida.
Pero al final, solo soy así en algunos de mis sueños(y la verdad es que a veces me gustaría no despertar porque son mejores que la realidad); y cada día debo enfrentarme al mundo y a mi YO.
Pero esta lucha también tiene su lado bueno: esta dualidad, esta lucha que tiene el ser humano consigo mism@, el saber vivir bajo tus principios y convicciones, te hace ser, en cierta manera, un ser único y especial.