domingo, 14 de noviembre de 2010

¿SIGLO XXI?

Creo que sólo para unas cuantas afortuanadas.
Hoy he leído en el País digital un reportaje de Bernad-Henri Lévy
que me ha puesto los pelos de punta, primero, para en décimas
de segundo pasar a la impotencia y a la ira.
Hablaba sobre Sakineh Ashtianí, una mujer Iraní madre
de dos hijos, que hasta hace 4 años que fue cuando
la detuvieron, la acusaron de adulterio, el tribunal Persa cuya
lengua apenas entendía, dictaron sentencia y la encerraron
en la "minicelda" de los condenados; era maestra.
No fue condenada a ahorcamiento, no esa muerte rápida la reservan para otr@s
sino a la muerte más cruenta, salvaje, inhumana... no tengo calificativos,
que una "persona" puede idear: la lapidación.
La enterrarán, solo asomando la cabeza, para que le tiren piedras a la cara,
de un tamaño apropiado, según elija su verdugo, a su delito;
hasta que después de un sufrimiento inimaginable, de desgarrarse la carne de la cara,
convertida en una amasijo de carne y sangre, sufrir múltiples fracturas... morir.
¿Esta gente vive en el siglo XXI?. No en ese país están en la edad de piedra... pero
sólo si eres mujer. Si esta es tu condición debes cubrirte con un hiyab integral, que
solo deja ver tu rostro.
Debes andar con la mirada gacha, no hablar, a veces no poder estudiar,
obedecer a tu marido sin rechistar... todo son deberes, y yo me pregunto:
¿dónde están sus derechos?¿algún día esas mujeres podrán ser libres?
¿podrán vestir, caminar sin miedo, estudiar, exponer sus ideas...?.
Mientras este día llega, o no, Sakineh, sigue esperando en su celda
de condenada a muerte, que una verdugo le traiga su cena y
le diga que mañana llegó el día de su lapidación.
Ojalá existieran los milagros, ella se merecería uno...

miércoles, 3 de noviembre de 2010

TIEMPO LÍMITE


Otro día más. Todo parece igual, suena el despertador,
te levantas, apuras el desayuno, miras el reloj... tarde.
Sales corriendo al curro, carreras en el metro, carreras por la calle...
al límite de tiempo, pero has llegado puntual.
Esto solo es el comienzo de un duro día, en el que todo llega al límite.
Comienzas con un sermón de tu jefe, que no va contigo, pero
que tenía que "descargarse" con alguien.
Cuando ya te centras en tu tarea
¡Zas!, cambio de planes, a tu supercompañer@, la que no curra pero parece que si,
se le ocurre tirarte al traste el trabajo programado porque...
"ella lo vale" y desde las "alturas" la respaldan.
Protestas, razonamientos, ejemplo claros de que no es la primera vez...
pero no, su palabra es la que vale, la tuya no, y "esto es un equipo,
tod@s debemos poner de nuestra parte".
Lo malo es que quien pone somos siempre l@s mism@s
y, la verdad, ya me canso de ceder yo, de tragar y tragar...
Como esto siga así, un día se abrirá la caja de Pandora
y no habrá lugar en la tierra para esconderse de mis palabras.
Yo me desahogaré, siempre con respeto, habrá promesas de cambio, charlas
de "amiguismo", un breve tiempo de cambio y, después....
Vuelta a empezar, malas caras, "pullitas" encubiertas...
así hasta no se cuando.
Espero que poco tiempo, que quién se tiene que dar cuenta
lo haga pronto, y se le caiga la venda de los ojos
y vea como es en realidad la gente que está a su alrededor, y en
concreto, la que tiene doble cara, según esté delante o detrás.
Hoy soñaré con este mundo idílico, a ver si por la mañana despierto en él...