domingo, 17 de octubre de 2010

DIAS EXTRAÑOS


esos en los que te levantas un poco perdid@,
no sabes bien dónde estás, ni lo qué quieres hacer, ni a dónde puedes ir
para que vuelvas a ser como ayer.
Hoy es uno de esos días, siento una desazón dentro de mi;
un sentimiento de perdida de algo que aún no acierto a saber qué es,
de añoranza por alguien a quien no pongo cara,
porque no se bien quién me falta;
de miedo a enfrentarme a la rutina cotidiana, a lo que hago todos los días;
Es ya de noche y nada ha cambiado, sigo buscando dentro de mi una explicación que,
como un espíritu burlón juega al escondite conmigo, de vez en cuando
se apiada y me deja pequeñas pistas: caras, aunque borrosas, palabras, canciones....
Espero encontrar pronto la salida de este laberinto en el que me encuentro hoy,
pero creo saber el motivo de lo qué me pasa:
hoy es domingo, y los domingos para mí, por alguna razón que no he descubierto
son días vacíos, apáticos, tristes... en definitiva:
¡¡Días extraños!!

jueves, 7 de octubre de 2010

MALOS PENSAMIENTOS...


...encadenados en una espiral que se va haciendo más y más profunda,
a medida que el día va avanzando, las horas se suceden, y veo que
las injusticias hacia los más débiles y que, para su desgracia, dependen de ti,
las palabras vacías, los comentarios banales,
las sonrisas de cara a la galería.... se suceden como cada jornada.
Malos pensamientos de ira, de querer ser mago por un día,
y poner a es@s "sin alma" en el lugar del "otr@",
para que sufran en su propia carne lo que ell@s deben soportar
todos los días del resto de su vida.
No entiendo como esa gente puede descansar tranquila,
como puede tener la sangre fría de rebajar al otr@ hasta límites insospechados,
hiriéndol@ en lo más profundo con sus palabras llenas de odio,
o con su silencio cargado de menosprecio, o reproche porque es un "mueble inútil",
y le está haciendo perder el tiempo, y deberían pagarle más porque es un trabajo extra.
No me estoy refiriendo a la gente de África, a los que han
sufrido terremotos, tsunamis... que ellos también sufren
su desgracia, y por desgracia, sin ayuda y en silencio muchas veces.
No, no me muevo del lugar de donde vivo, de donde trabajo;
donde paso muchas horas al día, y donde vivo, cada vez menos, por desgracia,
los mejores momentos de mi vida.
Lástima que esta gente, que por desgracia abunda mucho
y está respaldada por los que podrían y deberían hacer algo
pero se lavan las manos o miran hacia otro lado,
me produzcan estos sentimientos de impotencia, de ira contenida, de rabia...
y, sobre todo, estos "malos pensamientos" de desearles el mal que ell@s están haciendo
pero elevado a una potencia infinita.
Yo pienso que, en esta vida, todo lo que haces, lo malo sobre todo, tiene sus consecuencias
y, que un día, más tarde o más temprano, se volverá contra ti.
No deseo el mal a nadie, pero me gustaría que la vida fuera justa
y, a mi modo de ver, para que, en este caso eso sea posible:
Espero que para est@s "villan@s" llegue ese día.
¿Este deseo me hace ser mala persona?. No se, quizás si...